
Aquí, donde la antigua plaza se encuentra con el Barrio Gótico, cien ciudadanos alguna vez controlaron el destino de una ciudad entera. El Consell de Cent, que significa Consejo de Ciento, fue el poderoso gobierno municipal que rigió desde 1249 hasta 1714, tomando decisiones que moldearon todo, desde el comercio hasta la educación.
En el corazón de la Plaça Sant Jaume se alza el edificio donde esta institución se reunió durante siglos. El rey Jaime I creó el consejo en 1249, otorgando a comerciantes ricos y líderes cívicos una autoridad sin precedentes sobre los asuntos locales. Se reunían en el impresionante Saló de Cent, una sala gótica construida por el maestro constructor Pere Llobet en 1369, cuyas vigas de madera y arcos de piedra fueron testigos de cientos de debates cruciales.
El poder del consejo era extraordinario. Cuando el rey Martín el Humano intentó establecer una escuela de medicina en 1401, los miembros del consejo rechazaron audazmente su decreto, alegando que invadía su jurisdicción. Este desafío finalmente condujo a la fundación de la Universidad de Barcelona en 1450. El consejo incluso seleccionaba gobernantes, eligiendo a Pedro V de Aragón como conde en 1464.
El Sitio de Barcelona en 1714 trajo un final abrupto. El rey Felipe V abolió el consejo mediante los Decretos de Nueva Planta, terminando casi cinco siglos de autogobierno local y transfiriendo todo el poder a la corona.
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