
Bienvenido al hospital Art Nouveau más grande del mundo, donde la belleza se prescribía como medicina. El Hospital de Sant Pau es un extenso complejo de 27 pabellones que revolucionó cómo pensamos sobre los espacios de curación.
Abarcando nueve manzanas en el distrito norte del Eixample, a un corto paseo de la Sagrada Familia, esta obra maestra arquitectónica cuenta una historia que comenzó en 1401. Seis hospitales medievales se fusionaron para formar el Hospital de la Santa Creu, que sirvió a la gente durante más de 500 años desde su ubicación original en el barrio antiguo.
A finales del siglo XIX, el edificio medieval ya no podía satisfacer las necesidades médicas modernas. El rico banquero Pau Gil dejó toda su fortuna de 3 millones de pesetas en su testamento para construir un nuevo hospital que combinaría medicina de vanguardia con arquitectura hermosa.
El arquitecto Lluís Domènech i Montaner comenzó la construcción en 1902, creando algo sin precedentes. Diseñó pabellones separados para cada especialidad médica, conectados por túneles subterráneos para que los pacientes pudieran moverse entre edificios sin enfrentar el clima adverso.
Rotó todo el complejo alejándolo de la cuadrícula de calles para capturar la máxima luz solar, creyendo que la luz natural y los jardines eran esenciales para la recuperación. Cada superficie florece con mosaicos, esculturas y azulejos vidriados.
El hospital trató pacientes hasta 2009, luego experimentó una restauración de 100 millones de euros. La UNESCO lo declaró Patrimonio Mundial en 1997.
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