
Este palacio fue testigo de uno de los encuentros más dramáticos de la historia cuando Cristóbal Colón se reunió con la realeza española tras descubrir América. En el corazón del Barrio Gótico, en la Plaça del Rei, unas escaleras de piedra conducen hacia donde un navegante italiano cambió la comprensión del mundo sobre la geografía en 1493.
El Palau Reial Major, construido alrededor de 1100, sirvió como residencia oficial de los Condes de Barcelona y posteriormente de los Reyes de Aragón. Este complejo medieval experimentó transformaciones masivas durante los siglos 14 y 15, evolucionando de una simple estructura románica a un magnífico palacio real gótico que se convirtió en la sede más importante de la monarquía catalano aragonesa.
La pieza central es el Saló del Tinell, un impresionante salón de banquetes construido entre 1359 y 1362 por el rey Pedro IV. Sus seis arcos masivos de piedra abarcan 17 metros sin ninguna columna de apoyo, una hazaña notable de la ingeniería medieval.
En abril de 1493, Colón subió estos mismos escalones para informar de su viaje al rey Fernando y la reina Isabel. Dentro de la Capilla real de Santa Àgata, construida en 1302, cantaron el Te Deum Laudamus en acción de gracias. Según testigos, las lágrimas de alegría corrieron por sus rostros al darse cuenta de que el Atlántico finalmente había sido cruzado.
Después del siglo 16, la Inquisición española ocupó parte del palacio durante más de 200 años.
¿Algún comentario sobre esta historia?